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Fuente: Este post sobre la gestión de las redes sociales de las marcas es una adaptación y resumen del post publicado por Alfred Lua titulado “Why I Think Social Media Is For Branding and Engagement, Not Traffic or Revenue” 

La gestión de las redes sociales de las marcas se ha centrado en crear canales de uno a muchas personas. Las marcas publican contenidos esperando alcanzar la mayor cantidad de gente posible y llevar a su sitio un gran número de prospectos y clientes. Leer Más…

Todo el tiempo estamos haciendo un testimonio. También los recibimos.

Un “Me gusta” en Facebook o un RT en twitter son la versión resumida (y facilista) de un testimonio.

Los sicólogos entienden un testimonio como la necesidad de aprobación social. Un testimonio valida o invalida un producto, un servicio o incluso la capacidad de una persona.

Desde hace mucho tiempo en la publicidad, incluso antes de las redes sociales, se han usado los testimonios. Sin embargo es difícil encontrar un testimonio creíble o que al menos suene real.

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En la mayoría de los casos, en la publicidad que vemos, los testimonios son totalmente “libreteados” por los publicistas.

La falta de realidad en estas piezas es obvia por dos razones principales: la primera que el supuesto usuario que entrega el testimonio habla principalmente de las características sobresalientes del producto no de los beneficios que le trajo.

La segunda razón es que vemos gente del común diciendo palabras tan elaboradas, tan ajenas a la conversación natural, que todo parece definido por la agencia de publicidad. Esto es especialmente descarado en los copies donde los niños dan testimonios, usando palabras de “grandes”.

Aún así, a pesar de estas piezas impostadas, no se puede desperdiciar el poder que tienen los testimonios.

Entonces, ¿cómo se hace un buen testimonio?

Este comienza con un personaje real y una historia real. En este sentido, simplemente busque un buen cliente que esté dispuesto a hablar bien de usted o de su marca.

Pero sobre todo que hable de su propia transformación. En otras palabras, cómo pasó de un punto “A” a un punto “B” a partir del uso de su producto o servicio

Repito para hacer claridad: el testimonio no está basado en la marca del producto o servicio, sino en la transformación del que el usuario fue protagonista gracias a los beneficios del producto o servicio.

Para captar de manera natural el testimonio, especialmente cuando se hace para un medio audiovisual, no basta con preguntar simplemente “¿Cómo le pareció nuestro producto o servicio?”.

Si se hace de esta manera habrá una respuesta general o el uso de adjetivos o afirmaciones vacías como “muy bueno”, “muy bien” o “me sentí estupendo”.

Para capturar el testimonio, primero infórmele a la persona que lo va hacer, que su declaración servirá para una campaña de marketing de su marca. Obtenga el permiso necesario para usar ese testimonio.

Proporcione un entorno amable, informal para capturar ese testimonio, así el usuario no se sentirá intimidado.

Simplemente dígale a usuario que le hará unas preguntas muy sencillas sobre su experiencia con el uso del producto o servicio.

Aunque la idea es crear un testimonio real, tenga presente que el objetivo es que su marca quede muy bien. Así que oriente al usuario para que involucre su marca de forma sutil en las respuestas: “cuando oí la primera vez sobre (marca)… “ o “empecé a usar (marca) e inmediatamente me di cuenta que … “

Preguntas para el testimonio

1. ¿Cuál era su situación antes de usar nuestro producto o servicio?

2. ¿Tenía algún prejuicio o prevención antes de usar nuestro producto o servicio?
3. ¿Cómo fue su experiencia utilizando nuestro producto o servicio? ¿le pareció fácil?

3. ¿Cómo fue su experiencia utilizando nuestro producto o servicio? ¿le pareció fácil?

4. ¿Cómo cambió su situación después de haber usado nuestro producto o servicio?

5. ¿Recomendaría nuestro producto o servicio?

Un testimonio funciona porque apela a la aprobación social. Quien ve un testimonio podría pensar: “si a esta persona le sirvió, lo más probable es que a mí también me sirva.”

Además, el detonante psicológico de la aprobación social, hace sentir a la gente que pertenece a algo, que hace parte de un grupo de personas con una necesidad similar. 

Perder es ganar un poco. Muchos ridiculizaron a Francisco Maturana cuando dijo esta frase, pero pocos se acordaron de sus logros en una época en que no ocurría nada importante con nuestro deporte en el mundo.

Hemos crecido y desarrollado una cultura de juzgar e incluso casi que de gozar con los fracasos de los demás.

Cuando llegan los triunfos, la mayoría se monta al llamado tren de la victoria. Pero cuando aparecen las derrotas, esa misma mayoría se apresura a caer sobre el responsable o la figura visible de ese fracaso.

El problema no está únicamente en la falta de comprensión y caridad con quién estuvo al frente del reto y asumió esa derrota. Lo más grave es que nadie quiere encontrar las causas de ese resultado negativo, para tratar de construir un proceso más exitoso que lleve a un mejor resultado futuro.

Y lo vemos en todos los campos: el deportivo, el político, el profesional, y por supuesto el del emprendimiento.

Cuando se ridiculiza y se juzga a los demás por las fallas, a muchos les da miedo intentar algo nuevo, pierden la capacidad de explorar y de sorprenderse con soluciones nuevas que podrían transformar un mercado completo

En los procesos de innovación bien sea con empresas ya establecidas, o con las llamadas StartUp, el hecho de fallar no sólo es tolerado sino que incluso muchas veces es deseado.

Así se han construido empresas como Apple, Pixar, 3M y Twitter por mencionar algunas

Porque un fracaso es simplemente una puerta que se abre para encontrar más adelante el éxito.

Así que siempre perder es ganar un poco, e incluso ganar mucho.

Ese es nuestro tema, en esta nueva edición de ingresar al aire, la # 21

Escuche nuestro podcast, y cuéntenos ¿hasta donde cree usted que es capaz de vivir con, e incluso fomentar el fracaso?

Su miedo al fracaso, el no creer que perder es ganar un poco también puede ser un saboteador de su emprendimiento. Este tema lo desarrollamos en las dos entregas anteriores de Ingresarios Al Aire. Escúchelas aquí.

Para escribir este post busqué una imagen que me explicara la frase la ejecución de una idea. Las opciones no me convencieron. Busqué la palabra idea, y saltaron imágenes obvias de gente creativa y bombillos con diseño.

Al igual que ocurre con las imágenes que representan estas dos palabras, una idea es más sencilla que la implementación o la ejecución de una idea.

Desde hace 20 años he tenido varias ideas como emprendedor. ¿Quiere saber que ocurrió con estas ideas? Algunas de ellas fueron adaptadas de otro paíss y no existían en Colombia, así que tendrían un éxito garantizado:

– Un restaurante de comida rápida que vendiera alitas de pollo (buffalo wings)
– Un gimnasio de ejercicios core y crossfit (sin máquinas y con más kettlebells, cuerdas y barras)
– Un servicio a domicilio dedicado a un área rural cercana a Medellín donde no llegaban los domicilios habituales de farmacias y restaurantes

Todos esos emprendimientos han sido un éxito. El problema es que ninguno es mío.

Quizás esos negocios no eran para mi, quizás requerían un capital que no tenía o no quería invertir o quizás simplemente fuí flojo para implementarlas., para llevar a cabo la ejecución de una idea

Otros tuvieron las misma ideas, quizás mucho tiempo después que yo, pero la gran diferencia es que las ejecutaron.

Ideas tenemos todos, pero las ideas valen poco o nada sin ejecución.

E incluso algunas ideas que no son brillantes, que no tienen esa etiqueta de “innovadora”, pero que tienen una buena ejecución se convierten en negocios formidables.

Pero no me quedé con estas ideas en papel. Tengo varias ideas “rodando”, es decir que ya tuvieron su ejecución o que están en proceso de consolidación o de empezar la ejecución.

En esta entrega de Ingresarios Al Aire, Juan Villegas y yo les contamos sobre un par de ejemplos de empresas líderes en la ejecución de una idea. Son dos empresas que la gente toma por “innovadoras” o “creativas”, pero más que eso son compañías con una clara cultura de ejecución.

Escuchen nuestro podcast, dejen sus comentarios y compártalo con alguien que le pueda interesar, alguien que se siente muy “innovador” o lleno de ideas pero que quizás necesita un estímulo para llevar a cabo la ejecución de una idea

Si no escuchó nuestra entrega anterior de Ingresarios Al Aire sobre Cómo ser más productivo, puede dar clic aquí

El título es un error y lo usé simplemente para llamar la atención. Y lo hice porque son muchas las marcas que mezclan indiscriminadamente el “tu” y el “usted”.

Versión en audio del dilema del “tu” y el “usted”

Versión en video del dilema del “tu” y el “usted”

Esa práctica confusa y hasta de mal gusto de combinar el “tu” y el “usted” , se da en “las mejores familias” es decir, increíblemente en grandes marcas con enormes presupuestos de publicidad.

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Al igual que el famoso personaje de Don Chinche, clásico de la televisión colombiana, hay marcas que combinan el “tu” y el “usted”, y las conjugaciones de los verbos dentro de un mismo mensaje. Es decir, en solo 30 segundos de un comercial de radio o televisión están tratando a su usuario de “tu” y de “usted”.

Cuando creamos el plan de marketing para el lanzamiento de RadioAcktiva Planeta Rock en 1.997, una de las preguntas que tenía la guía del plan era: “¿Cómo le hablará a su audiencia? ¿de “tu”, de “usted” o de “vos”?

En ese momento aprendí que definir ese punto es clave pues dará coherencia a todos los mensajes de una marca.

¿Entonces, cuál pronombre funciona mejor el “tu”, el “usted” o el “vos”? La respuesta es: depende de quien sea su target y de cómo ese target define a su marca.

Si son jóvenes posiblemente haya utilizar el “tu”, pero si son jóvenes en ciertas partes de América Latina, hay que hablar de “vos”. El “vos” también es válido sobre todo para hombres jóvenes en ciertas regiones de Colombia.

El “usted” es más formal, para marcas y audiencias más serias. El “usted” también se utiliza ante la duda si el “tu” va a funcionar.

El caso es que hay que escoger una opción y tener coherencia todo el tiempo con ese mensaje. Confieso que no es fácil. También he caído en la incoherencia, e incluso tengo piezas de comunicación que debo arreglar.

Pero a usted no le debería pasar. ¿Estás de acuerdo?

Versión en video sobre tu y usted

Lo invito a ver mi charla “El Contenido es el Nuevo Marketing”